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Velada boxística que superó expectativas
May 8, 2012
La noche del sábado en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas probó ser una velada boxística que sobrepaso las todas expectativas, en donde los aficionados presentes se dieron un festín repleto de emociones y sorpresas gracias a los dos platos fuertes de la noche.
Aquí les ofrezco mis impresiones de lo que fue y dejóla cartelera denominada “Ring Kings.” El primer manjar fue la pelea co-estelar entre la joven promesa Saúl “Canelo” Alvarez y el veterano aguerrido “Sugar” Shane Mosley. El mexicano, quien salió al ring impulsado por un resonante coro de “Canelo, Canelo, Canelo” por parte de la afición mexicana que se hizo presente, encontró en Mosley a la primer prueba de fuego de su carrera.
A sus 40 años de edad, aun con reflejos algo deteriorados y sin el juego de piernas ni el punch que lo llevaron a conseguir sus más grandes triunfos, “Sugar” logró ser un hueso duro de roer para el campeón de apenas 21 años.
Siempre mostró iniciativa, corazón y colmillo, pero el padre tiempo le cobró factura ante la juventud y superior fortaleza física del “Canelo.”
El mexicano mantuvo a distancia al ex campeón con su sólida recta derecha y lo bombardeo a placer con combos de izquierda y derecha, mezclados con uppercuts, a lo largo de casi toda la pelea. Ni un cabezazo accidental en el tercer asalto que lo hizo sangrar por primera vez en su carrera profesional, logró mermarlo.
La pelea fue más como una valiosa lección para el joven campeón que un punto de lanzamiento hacia el estrellato.
Las limitantes de su rival no se pueden ignorar, pero aun así, el campeón no se desconcentró ante la mayor adversidad a la que se ha enfrentado en lo que va de sus casi siete años como profesional. En cuanto al principal plato fuerte de la noche, si algo quedo claro, es que “Money” Mayweather es el máximo villano del boxeo. Desde que se reflejó su imagen en las pantallas de la arena antes de la pelea hasta cuando se anunció el resultado a su favor, los vehementes abucheos de la afición se hicieron sonar. Cuando las cámaras se enfocaron en su nariz ensangrentada antes del octavo round, el regocijo colectivo fue incontenible.
Pero el ejemplo más mordaz que demuestra la antipatía que hay hacía “Money” por parte de la afición, es cuando en el séptimo round la afición mexicana que fue apoyar al “Canelo” se volcó detrás de Cotto y lo alentó con el famoso “Sí se puede, Sí se puede!” Esto fue algo realmente raro por la histórica rivalidad boxística que existe entre los aficionados mexicanos y boricuas.
Cotto asombró a muchos con el desempeño que mostró durante los dos doce rounds. Volvió a ser el mismo peleador que fue antes de primera pelea ante Margarito. Fue metódico en su forma de enfrentar a Mayweather, logró acorrararlo sobre las cuerdas y esquinarlo constantemente.
En el octavo round hizo que los aficionados se levantaran de sus asientos cuando embistió salvajemente a Mayweather con una serie de combinaciones al cuerpo y jabs al rostro. “Money” no se había visto tan vulnerable desde su primera pelea ante el mexicano José Luis Castillo hace poquito más de una década en el mismo escenario.
Pese al gran esfuerzo del boricua, la diferencia fue de que mientras el lució más laborioso, Mayweather sencillamente fue más efectivo con sus golpes. Muchas de las ráfagas que soltó lucían violentas pero no conectaba claramente con frecuencia. En cambio Mayweather fue más certero en los intercambios y logró mantener en su lugar a Cotto con su estrecha recta de derecha que tiraba con tanta facilidad y elegancia.
Aunque el hecho de que Mayweather mantuvo su invicto no agradó, una vez más quedo demostrado porque “Money” es la máxima atracción de taquilla en el boxeo.
Bueno eso es todo por el momento ¡hasta un próximo click! Síganme por Twitter @realalbertperez


