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Al Día con Inmigración

Un Perdón Provisional para las Familias de Ciudadanos

El miércoles 2 de Enero, el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos anunció que a partir del 4 de marzo de este año aceptará aplicaciones para un “Perdón Provisional por Presencia Ilegal”. Este nuevo proceso beneficiará a las familias de ciudadanos estadounidenses con ciertos “parientes inmediatos”. En términos legales, los parientes inmediatos de un ciudadano son sus padres, su cónyuge e hijos solteros menores de 21 años.

Un inmigrante que en los diez años anteriores a su aplicación inmigratoria haya residido sin documentos en el país por más de seis meses (ya sea de una manera continua o esporádica) no puede ajustar su estado legal, a no ser que califique para un perdón.

Anteriormente, este requisito propiciaba una separación ardua e indefinida entre ciudadanos y sus familiares inmigrantes. El extranjero tenía que salir del país antes de presentar su disculpa; y el tiempo de espera para una respuesta consular podía tomar meses o hasta años.

Los oficiales del gobierno estadounidense han recalcado que esta nueva medida busca minimizar esa separación familiar. Ahora, aunque el inmigrante tendrá que salir del país para completar su proceso inmigratorio, ya con su perdón provisionalmente aprobado se irá con mayores prospectos de un retorno sin (tanto) contratiempo.

En resumen, este proceso beneficiará a los familiares inmediatos que:

  1. Han vivido indocumentadamente en Estados Unidos por más de seis meses;

  2. Están presentes en Estados Unidos;

  3. Tienen más de 17 años de edad;

  4. Son los beneficiarios de una petición familiar que ya fue aprobada;

  5. Tienen un caso inmigratorio ya pagado y pendiente con el Departamento de Estado, conocido como el DOS;

  6. No se encuentran en procedimientos de Corte de Inmigración, o estos procedimientos se encuentran administrativamente cerrados el día en que se presenta la aplicación;

  7. No han recibido una orden de remoción, exclusión o deportación;

  8. Con algunas excepciones, antes del 3 de enero, no recibieron una cita para asistir al consulado en referencia a la petición en la cual el perdón se basa (punto a observar, porque en ciertos casos será problemático);

  9. Logran establecer que si su aplicación es negada, sus esposos, esposas o padres sufrirían calamidades extremas.

Este programa presenta ciertas excepciones y tecnicismos con los cuales se debe tener mucho cuidado. Por eso, en este proceso específico, es recomendable poner el caso en manos de un abogado confiable que conozca y entienda las leyes envueltas. Muchos notarios querrán aprovecharse de gente que no califica diciéndoles mentiras.

Aunque este cambio alentará a muchas personas a ajustar su estatus con castigos menos prolongados, es importante recordar que hay personas que sencillamente no califican para este perdón. Por ejemplo, un perdón de este tipo no puede basarse en el sufrimiento de hijos ciudadanos. ¿Y por qué? Porque así está escrita la ley.

Este proceso no cambia la ley, sólo cambia la manera en que la ley es implementada. Aunque brinda gran ayuda, esta iniciativa no resuelve lo impráctico y arbitrario de las leyes actuales de inmigración. Y es por eso que debemos seguir luchando por una reforma migratoria.

Marta Victoria Canossa

La autora es una abogada de inmigración