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7:30 p.m., 4/24/2014 | 65°

Al Día con Inmigración

Solucionemos el problema de la 'Desidia'

Hace unos días me reuní con una persona que vive en Estados Unidos desde los años setentas; y desde entonces no se ha registrado bajo ningún programa inmigratorio. Su pregunta era: ¿Qué puedo hacer ahora para legalizarme? Varias oportunidades de legalización han pasado desde entonces, como la ley del campo, la amnistía, la 245(i), extensiones de TPS y NACARA. Y a pesar de todo, la persona me dijo que por “desidia” no se había registrado a ninguno de estos programas. Aunque tiene hijos norteamericanos y hoy se encuentra en gran necesidad de obtener un permiso de trabajo, ni el mejor abogado de inmigración podrá ayudarle a mejorar su situación. La moraleja de la historia es que debemos mantenernos informados, buscar buena orientación y apenas haya una oportunidad de legalización darle un buen seguimiento a nuestros asuntos legales. Los medios de comunicación están haciendo un muy buen trabajo informándole al público de nuevas medidas inmigratorias. Sin embargo, es importante aclarar toda duda con un abogado de inmigración personalmente. Cuando se trata de nuestro futuro y el de nuestros hijos, debemos asegurarnos de buscar el mejor servicio posible. En la mayoría de los casos, con una sola consulta, la persona puede evaluar su situación inmigratoria y averiguar sus opciones. Muchos abogados de inmigración ofrecen consultas sin costo o a un precio razonable. Existen organizaciones comunitarias sin fines de lucro donde se puede programar una cita con un buen abogado. Aún los abogados “famosos” cobran cantidades accesibles. Es crucial que insistamos en usar fuentes confiables de información y que comprendamos que un “notario” o un “asistente legal” no tienen la educación, ni la experiencia necesaria para resolver un caso inmigratorio. Un notario no tiene la licencia para dar consejos sobre leyes de inmigración. Además, la ley de inmigración cambia constantemente y los notarios generalmente no tienen el entrenamiento ni los instrumentos necesarios para mantenerse al día. Cada caso es diferente, existen factores que aunque parezcan insignificantes pueden crear conflictos severos y hasta propiciar una orden final de deportación para la persona. Aunque escuchemos de casos de inmigrantes que anteriormente han tenido malas experiencias en su asesoría legal, en la actualidad se pueden encontrar excelentes abogados de inmigración. Un buen abogado se puede encontrar por medio de referencias y sus credenciales pueden ser examinadas por medio de la Internet. Hoy día, la Internet nos brinda la oportunidad de averiguar sobre la reputación de los servicios que planeamos usar; y siendo utilizada cautelosamente puede fortalecer nuestros conocimientos en el tema que nos interesa. De acuerdo al dicho: “Al que madruga Dios le ayuda” y en casos de inmigración esto es muy cierto. Desde un principio debemos aceptar nuestras responsabilidades y hacer nuestros mejores esfuerzos para mantener un buen estatus legal. Debemos pensar en nuestro futuro. Aunque hoy se sienta indiferencia a la posibilidad de una deportación, en unos cuantos años, después de un matrimonio y varios hijos, los errores o la desidia del pasado pueden traer graves consecuencias. La autora es abogada experta en leyes de inmigración.