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Premio a la perseverancia


Mónica Zapata comparte su lucha personal y ayuda a otros a recuperar figura y salud

Andrea Carrion | 5/11/2013, 6 a.m.
Premio a la perseverancia
La bloguera escribe su experiencia en inglés y en español en ’Life is a Jouney’. | Foto: Andrea Carrion

Mónica Zapata Young jamás olvidará las incontables noches que pasó tratando de calmar los llantos de su primer hijo ocasionados por incesantes cólicos. Lo que más recuerda es haber tenido que hacerlo ella sola pues su esposo trabajaba lejos de casa y el resto de su familia apenas la podía apoyar desde su natal Medellín.

La maternidad no le había dado una dulce bienvenida a esta colombiana y la angustia que le generaron los primeros meses la llevaron a comer de más, tanto que un día la balanza marcó unas aterradoras 200 libras.

“El día que vi ese número dije ‘No, no, no más’. Ni con el embarazo había subido tanto”, comentó Mónica a HOY.

El plan inicial para bajar de peso no fue muy alentador pues ya había perdido la cuenta de la cantidad de dietas que había intentado hacer desde que era una adolescente. Hasta que de pronto se enteró de que una compañía que promueve la actividad física estaba convocando a un concurso para la comunidad de blogueros en el sur de California, a la que ella pertenece.

“Éste consistía en comprometerse a usar su pedómetro -contador de pasos que también mide la velocidad y la distancia recorrida- y hacer un seguimiento de los pasos que dabas al día para cumplir tu meta de bajar de peso. Eso me motivó porque me pedía que haga algo concreto, y además me pagaban”, explicó Mónica, quien luego de competir con otros 600 blogueros, ganó el concurso.

“Gané no sólo porque fui la persona que más porcentaje de grasa perdió: 16% en un mes y medio, sino también porque estuve más tiempo en las redes sociales motivando a otras personas y haciendo un impacto en la comunidad”, añadió esta profesional con maestría en salud pública.

En septiembre del 2011, Mónica había inaugurado su blog www.mylifeisajourney.com con la idea de unirse a una fraternidad de personas que se apoyaban entre sí para comer sano y bajar de peso. Pero ahí sólo duró dos meses pues como ella dice, “inventé excusas para dejarla”. Pero en mayo del 2012 reactivó su blog, esta vez para publicar historias sobre actividades que hacía con su hijo, quien hoy tiene 8 años de edad.

En los meses siguientes una cita médica sería determinante en su vida. El diagnóstico que recibió en diciembre del 2012 le caería como bofetada; “Tú no estás con sobrepeso, me dijo el doctor, sino con obesidad”, recordó Mónica. “Y fue así que con el concurso del pedómetro me animé a trazar mi resolución del 2013 desde el mismo 1ro de enero y hasta ahora he perdido 37 libras, pero mi meta es llegar a pesar 130 libras”, agregó la residente de Oxnard de 38 años de edad quien llegó a Estados Unidos en el 2002 luego de casarse con un nativo de Ohio.

La experiencia que comenzó con el pedómetro la llevó a recibir una invitación con todos los gastos pagados a la Conferencia anual de blogueros latinos Hispanicize 2013, la que se realizó en Miami a fines de abril. El concurso convocó a personas que hubieran implementado algún cambio en su estilo de vida. Ella ganó porque su historia, además de generar una transformación en ella y en su familia –hasta su esposo ha bajado de peso-, tuvo un impacto en la comunidad y gente de otros países.

Su estrategia para adelgazar fue dejar de hacer dietas, concentrarse en comer sano, cuidar las porciones y hacer ejercicio pues su trabajo como asistente de gerencia en una clínica dental es muy sedentario.

“Y la gente me daba motivación a través del blog. Me di cuenta que cuando registraba mi progreso frente a todo el mundo, me hacía más responsable de lo que estaba haciendo”, comentó Mónica, quien ya cuenta con más de 1,500 seguidores de Twitter, más de 1,000 visitas únicas diarias a su blog y cerca de 200 seguidores en Facebook.

“Tengo gente que me visita desde la India, Turquía, México y, claro, Estados Unidos también. En todo el mundo la gente quiere perder peso, pero no quiere que gente famosa como Kim Kardashian les diga cómo lo hicieron en tres meses pues, normalmente, la gente no cuenta con todos los entrenadores o los chefs personales que pueden pagar las celebridades. Por el contrario, alguien que trabaja ocho horas al día, que cuidad sola a su hijo… es diferente, la gente sí se identifica con gente como yo”.