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Nunca es tarde para aprender

Educación para adultos en Casa Durango ayuda a lograr metas e inspira a seguir soñando

Selene Rivera | 5/11/2013, 6 a.m.
Nunca es tarde para aprender
Poco a poco, los estudiantes adquieren la confianza necesaria para seguir adelante y cumplir sus metas. | Selene Rivera

En el 2009, María Chapeta no sabía ni leer ni escribir. Tres años después, la señora de 78 años de edad terminó la primaria y ahora quiere graduarse de la secundaria mientras aprende computación.

Para esta guatemalteca nunca es tarde para aprender, solo se tiene que querer y dejar a un lado la vergüenza y la flojera que impide a muchos adultos educarse.

La actitud de María empezó luego de tomar sus primeros cursos en la Plaza Comunitaria “Casa Durango”, una institución sin fines de lucro en Huntington Park cuya misión es alfabetizar y ayudar a la superación de la comunidad latina en Los Ángeles.

“La verdad es que en mi país no fui a la primaria. Luego aquí en Estados Unidos me dediqué a trabajar y me dio vergüenza ir a la escuela porque ya estaba grande y se me hacía más difícil aprender”, dice María.

“Hasta hace unos años que mi hermana de 76 años empezó a insistirme que viniéramos a la escuela; entonces le hice caso y dejé de ver la televisión para estudiar. Ahora puedo leer libros, revistas y hasta la biblia… Siento que mi vida apenas empieza”, agrega María con una sonrisa.

Laura, hermana de María, dice que pudo hacer su examen de ciudadanía después de 20 años en Estados Unidos. “Estoy estudiando y sueño en ser maestra”.

La Plaza Comunitaria, que forma parte de la Federación Duranguense USA, fue fundada en el 2009 como un convenio entre el Instituto Nacional para la Educación de Los Adultos (INEA), de México, el Consulado General de Los Ángeles y la federación.

“Hoy en día tenemos un total de 327 estudiantes en las clases de computación, alfabetización, inglés básico, primaria, secundaria y preparación para el GED, el certificado equivalente al de la preparatoria aquí en Estados Unidos”, dice Carlos Martínez, director general de la plaza.

“Todas estas clases son completamente gratuitas, a excepción de las clases de bachillerato y universidad, en las cuales se tiene que pagar una cuota muy pequeña”, señala Martínez.

Las clases de primaria que se imparten en la plaza son equivalentes a las clases de primaria en Estados Unidos; las clases de secundaria son equivalentes a lo que se conoce como “middle school”. El bachillerato es igual a la “high school” y la universidad es igual al “college”.

La apertura de la plaza se dio después de que los miembros de la federación se dieron cuenta de que existía la necesidad de ofrecer estas clases porque no solamente hay mucho mexicano que no tuvo la oportunidad de ir a la escuela en su país, sino también mucho latinoamericano que no cuenta con un lugar gratuito para estudiar y donde se sientan en familia.

“La meta es no dejar a nadie sin estudiar, no importa su nacionalidad, credo o religión. Además, nos hemos amoldado a sus horarios para que la comunidad asista a sus clases sin estar cansados o intervenir con el trabajo”, sostiene Martínez.

La plaza abre los viernes, sábados y domingos para que los estudiantes de 15 años de edad en adelante puedan asistir a las clases en línea, en persona o en forma audiovisual.

“Cualquier persona puede venir y escuchar a nuestros estudiantes hablar sobre cómo su vida ha cambiado después de empezar a estudiar. Y es que aquí la autoestima de la gente crece, se sienten más seguros y se quitan el yugo de sentirse menos por no saber”, dice Martínez.

Cada programa está asesorado por el INEA y el consulado mexicano.

“Cuando los estudiantes llegan aquí, nosotros les hacemos un diagnóstico o examen donde vemos en qué nivel de educación se quedaron; ya de ahí les decimos las clases que deben tomar”, dice Nilsa Dipp, secretaria de educación y maestra de la plaza.

“Mucha gente viene renuente a estudiar, pero una vez que empiezan ya no paran. Y eso es una satisfacción muy grande para nosotros los voluntarios”, agrega Dipp.

La escuela sobrevive de donaciones; la principal proviene de Samuel F. Magaña, presidente de la Federación Duranguense USA.

serivera@hoyllc.com

EL DATO

Plaza Comunitaria: Ubicada en el 6035 Pacific Boulevard, suite B, Huntington Park Informes: 323.582.0615