Los Molina tienen su noche este sábado en Costa Mesa
Los gemelos ex olímpicos Javier y Óscar sostienen su primera velada juntos como profesionales
Eduard Cauich | 3/6/2013, 3:13 p.m.
No es usual que dos hermanos acudan a las olimpiadas. Mucho menos que dos hermanos gemelos lo hagan con diferentes países.
Esa es la historia peculiar de Javier y Óscar Molina, quienes representaron a Estados Unidos y a México en las Olimpiadas de Pekín 2008 y Londres 2012, respectivamente. Ambos tuvieron un largo camino para ganarse un lugar en las Olimpiadas y ambos sufrieron amargas derrotas en la primera ronda de la importante cita.
Ahora los dos, en una misma noche, buscarán escalar peldaños poco a poco en el boxeo de paga.
Javier, a quien le dicen ‘El Gringo’, tuvo un camino muy riguroso como amateur antes de representar a EE.UU. en China. Saltó al profesionalismo en 2009 y ya tiene 13 victorias como profesional, con una sola derrota.
Óscar, a quien llaman ‘El Mexicano’, quedó fuera de las eliminatorias olímpicas en EE.UU. pero ganó en México su boleto para representar a ese país en Londres. Apenas tendrá su segunda contienda como profesional tras debutar en enero pasado.
Este sábado, los gemelos de 23 años de edad tendrán una noche especial, pues se presentarán en la misma cartelera por primera vez desde que se convirtieron en profesionales. La contienda será en The Hangar de Costa Mesa. Javier (13-1, 5 KOs) estará enfrenando a un peligroso oponente, el zurdo Joseph Elegele (13-1, 10 KOs), de Melbourne, Florida, a 10 rounds en peso welter. Mientras tanto, Óscar (1-0, 1 KO) estará haciendo su presentación a cuatro asaltos ante un rival por designar en la misma categoría.
La última vez que los gemelos pelearon juntos en una misma noche fue en 2007, en una contienda de Guantes de Oro como amateur en Tennessee.
En la esquina de ambos estará un padre muy orgulloso y nervioso, Miguel, quien comenzó a llevar a sus hijos a un gimnasio desde que tenían siete años.
Javier y Óscar también tiene un hermano mayor que es boxeador profesional, Carlos Molina, de 27 años, quien en diciembre peleó ante Amir Khan en el L.A. Sports Arena.
Se puede ver entrenar a los tres en el Gimnasio de Maywood como si estuviesen trabajando en el negocio de la familia, y en realidad lo es.
“La verdad no me imagino que sería de nuestra familia sin el boxeo”, dice Javier.
Y es que el boxeo es un tema serio para los Molina. Inclusive, los gemelos han dicho que no pelearían el uno contra el otro.
“No me gustaría enfrentarlo, porque yo quiero lo mejor para él y para mí”, dice Óscar.
“Creo que se moriría mi mamá; si ya de por sí está rezando cada vez que peleamos, te imaginas [lo que pasaría si estuviéramos] juntos”, acordó Javier.
Miguel, el padre de los gemelos, fue boxeador en México, y cuando inmigró a EE.UU. comenzó a llevar al gimnasio a sus hijos, en donde entrenaban con su primo Jorge Gómez.
“Desde ese entonces, los dos empezaron a traer su maletita para entrenar”, recuerda Miguel.
Las diferencias
Dentro del cuadrilátero, Óscar es más fajador, mientras que a Javier le gusta contragolpear con su velocidad.










