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Exigen brasileños justicia tras incendio en discoteca

Luego de que murieran 231 personas

Agencia Reforma | 1/29/2013, 2:59 p.m.
Exigen brasileños justicia tras incendio en discoteca
Tres personas observan un altar en honor a las víctimas en frente a la discoteca Kiss. | EFE

Miles de personas marcharon ayer en silencio por las calles de Santa María para exigir justicia para los 231 fallecidos en el incendio de una discoteca en esta ciudad del sur de Brasil.

La manifestación comenzó con una concentración en la céntrica plaza Saldanha Marinho, convocada a través de las redes sociales por estudiantes universitarios.

El recorrido arrancó después de la interpretación del Ave María por un dúo de jóvenes violinistas y de un estruendoso aplauso.

En silencio, los manifestantes, vestidos de blanco, caminaron desde la plaza hasta la discoteca Kiss, donde se registró la madrugada del domingo el trágico incendio que dejó 231 muertos y decenas de heridos.

Al llegar al establecimiento, cercado por la Policía, hicieron un minuto de silencio sentados en el piso, mientras se colaba el llanto desesperado de varios familiares de las víctimas.

Al terminar, soltaron globos blancos y exclamaron: "¡justicia, justicia, justicia!", antes de continuar su marcha al centro deportivo adonde fueron llevados los cuerpos después del siniestro.

"Con esta manifestación le decimos al mundo que una discoteca no es solamente un lugar bonito, no, tiene que tener seguridad. Hubiéramos evitado la muerte de estos amigos que completaron una pequeña parte de su vida", dijo Fallon Sequeira, amigo de dos personas que resultaron gravemente heridas en el incendio.

Por otra parte, diversas anomalías e irregularidades imperaban en el antro Kiss, revelaron ayer las autoridades.

Según las primeras investigaciones, el grupo musical Gurizada Fandangueira prendió una bengala durante su presentación, lo que habría provocado el siniestro. La banda no tenía permiso para utilizar efectos pirotécnicos en sus shows, que además están prohibidos en lugares cerrados como Kiss.

No había aspersores ni salidas de emergencia y por lo menos uno de los extinguidores no servía.

Además, la discoteca tenía vencida su licencia de operación desde agosto de 2012; la única salida de emergencia era muy estrecha para la capacidad de la sala y las ventanas de los baños estaban selladas.

Como resultado, muchos de los jóvenes no pudieron escapar y la mayoría murió por asfixia.

En tanto, mientras Santa María inició ayer el doloroso proceso de enterrar a sus fallecidos, las autoridades brasileñas pusieron ayer bajo detención preventiva a los dos dueños del antro y a dos miembros de la banda.

Aunque la Policía no quiso revelar las identidades de las cuatro personas detenidas, de acuerdo a confirmaciones de sus abogados y allegados se trata del vocalista del grupo, Marcelo de Jesús dos Santos, y el productor de la banda, Luciano Bonilha Leao; así como los dos propietarios de la discoteca, Elissandro Spohr -que está internado por resultar intoxicado durante el incendio-, y Mauro Hoffman, quien se presentó por su cuenta a la comisaría.

Fuentes extraoficiales, sin embargo, señalaron que la Policía tomó la decisión de detenerlos luego de que las indagaciones revelaron que la computadora que almacenaba las imágenes de las cámaras de seguridad de la discoteca habría desaparecido.