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Salón de belleza da independencia a empresaria guatemalteca

A base de tijeras

Soudi Jiménez | 1/10/2013, 6 a.m.
Salón de belleza da independencia a empresaria guatemalteca
Olga Aguilar puede darse ahora el lujo de tener a cuatro ayudantes. | Soudi Jiménez

Cortes de pelo, tintes y maquillaje, entre otros servicios, pueden ser encontrados en Olga’s Beauty Salon, negocio que al pricipio era atendido únicamente por su propietaria, pero que con el paso del tiempo ha dado empleo a varias mujeres hispanas especializadas en la belleza.

“Se abre todos los días; cuando tengo que salir, hay una empleada que se queda encargada. Si quiero descansar, ahora sí me doy el gusto”, explica Olga Aguilar sobre el crecimiento que ha logrado con su negocio.

En 1982, Aguilar emigró de su natal Guatemala. Por 15 años se dedicó a la limpieza de casas. Al darse cuenta de las injusticias contra sus colegas y el poco trabajo que tenían las mujeres de mayor edad, decidió forjarse otro futuro.

“Fui a una escuela de belleza a preguntar y una maestra me dijo: ‘¿Qué haces después de las 6 p.m.? Vente un año a estudiar en vez de ver televisión, aunque sufran tus hijos, pero después no será igual’”, rememora.

Aguilar, madre soltera y con cuatro hijos -Jimmy (de 33 años), Randy (30), Junior (24) y Derryl (20 )- aceptó el reto. Después de un año y medio, con mucho esfuerzo, se graduó del Western Beauty College. Luego encontró trabajo como estilista, abriéndose camino en lo que se convirtió su profesión.

“Un día vi un local que estaban rentando en un ‘swap meet’ y decidí abrir mi salón. Me cobraban 500 dólares al mes, así que tuve que ahorrar mil”, revela sobre sus inicios en el año 2000.

En ese local, permaneció un poco más de seis meses, para poder instalarse en donde se encuentra el negocio en la actualidad. El crecimiento ha sido progresivo, pero sin perder de vista lo que soñaba.

“Había días que venía a abrir el salón sin un ‘penny’ en la bolsa, pidiéndole a Dios que entrara un cliente para ir a comprar un pan con café. La fe nunca me faltó, yo sabía que si uno se esfuerza todo es posible”, asegura Aguilar.

Después de año y medio trabajando sola, Aguilar vió cómo se incrementaban los clientes. Contrató a una empleada y luego a otra. A la fecha cuenta con cuatro estilistas que la ayudan en su negocio.

“Yo decía: ‘Sólo quiero un localito’; cuando uno quiere algo, no ve límites o que no se puede, porque uno mismo conoce su capacidad. Al principio tenía como cinco personas al día, y ahora son un promedio de 25 clientes que se atienden”, revela.

Aguilar sostiene que hoy en día es más difícil establecer un salón de belleza, pero no imposible. En parte porque la renta de un local es por lo general elevada y los contratos de arrendamiento son de cinco años.

“Por todo lo que a mí me costó, procuro que las empleadas tengan trabajo y ganen”, indica.

En Olga’s Beauty Salon, el corte de pelo para hombre cuesta 10 dólares y el de mujeres 15. Además, los usuarios encuentran aquí productos de belleza.

“Lo más importante para mí es la atención al usuario, porque la promoción la hacen ellos mismos y traen a más clientes”, enfatiza Aguilar, convencida de que esa es la mejor estrategia de negocios.

swjimenez@hoyllc.com

EL DATO

OLGA’S BEAUTY SALON

Dirección: 2258 Venice Blvd., Los Angeles, CA 90006

Teléfono: 323-241-8576

Horario: Todos los días de 10:00 a.m. a 8:00 p.m.

CONSEJOS

POSITIVISMO: “Nunca pensar que no se puede, hay que ser positivos”.

PACIENCIA: “Cuando uno empieza sabe que va a pasar penas, porque yo así empecé. Al principio todo cuesta, pero después de un año todo cambia”.

INVERTIR: “Al abrir el negocio puse a la venta 12 cremas, de cada una que vendía iba guardando el dinero para que me diera para otra. Hay que ir ahorrando y saber invertir para sacar más”.

PERSONAL: “En las empleadas lo primero que veo es cómo hace el corte, luego observo la amabilidad con el cliente, porque de ellos sacamos el dinerito para llevarlo a casa”.

LOCACION: “Para abrir cualquier negocio se debe buscar donde haya movimiento de comercio y que se mueva nuestra propia gente latina”.