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Los Arana, dos generaciones a toda velocidad

El boricua Héctor Arana contagia su pasión por el motociclismo a sus hijos

Eduard Cauich | 2/27/2013, 6:20 p.m.
Los Arana, dos generaciones a toda velocidad

El boricua Héctor Arana inició su carrera en el motociclismo profesional hace más de 22 años pero aún se pone nervioso cada vez que los motores suenan.

No, no es por lo que le espera en la carrera, sino por sus dos hijos, que también compiten con él.

“Me siento muy preocupado, muy nervioso porque sé lo que puede pasar”, comenta el motociclista con una voz seria al momento de hablar de sus hijos Héctor Jr. y Adam, quienes este año compiten con él por primera vez en su equipo Lucas Oil.

Arana y sus dos hijos compiten en el circuito de motociclismo NHRA Mello Yello Drag Racing Series. y el nerviosismo de un padre es entendible al saber que sus hijos alcanzan las 170 millas por hora en cada competencia. Y es que el papá de los Arana nunca quiso que sus hijos siguieran sus pasos por la peligrosidad del deporte, aunque siempre dejó que ellos decidieran su futuro.

“Sé que el deporte es peligroso y sé lo que puede pasar”, expresa Arana, quien sufrió un accidente serio en febrero de 1989 que casi le quita la vida. Fue un mes antes del nacimiento de Héctor Jr. y resultó con lesiones serias en el tobillo, el codo y el hombro.

Pero ni si quiera eso le hizo abandonar su pasión por la velocidad y sabe que sus hijos tampoco se detendrán.

“Siempre he querido competir, es todo lo que yo sé”, dice Héctor Jr., de 23 años, al hablar de su pasión por las motocicletas, una pasión que se originó hace varias décadas cuando su papá estaba en su natal Arecibo, Puerto Rico.

“De niño vi una moto con las gomas grandes en las pista y me enamoré de ello y desde ese entonces eso siempre quise hacer”, recuerda Arana padre, de 55 años de edad.

Fue así que el boricua compró una motocicleta Honda 750 para sus labores diarias y luego su primera motocicleta de carreras, una Kawasaki 900.

“La primera vez que fui a la pista con la Kawasaki 900 sabía que esto era lo que quería hacer”, repite Arana, quien luego se mudó a los Estados Unidos de muchacho y a base de mucho esfuerzo comenzó a participar de forma competitiva en 1990-1992 en un calendario limitado.

Después siguieron días largos de trabajo de 7 a.m. a 8 p.m. por varios años. Tuvieron que pasar varios años para que conquistara su primera victoria en Norwalk en 2008, aunque ni así pudo alcanzar los Playoffs.

“Tuve muchos años que ni siquiera ganaba un evento completo”, señala el experimentado conductor.

“Mis muchachos siempre me ayudaron y me vieron trabajar, sábado y domingo trabajando hasta tarde. Yo siempre les dije que trabajen fuerte y que todo va a salir bien”, explica el padre que reconoce que sintió tristeza al no ganar ninguna competencia por muchos años. Sin embargo, todo fue más dulce un año después, en 2009, al lograr el campeonato de Full Throttle Series después de cinco victorias esa temporada. Desde ese entonces, Arana ha clasificado a todos los Playoffs.