Quantcast
Hoy Los Angeles}
6:43 p.m., 7/31/2014 | 72°

Mexicana se recupera en Orange de ataque con ácido


La víctima de violencia doméstica recibe ayuda en la ciudad de Orange gracias a una visa humanitaria y una alianza entre fundaciones y hospital

Andrea Carrion | 4/5/2013, 6 a.m.
Mexicana se recupera en Orange de ataque con ácido
La mujer que sufrió el ataque puede caminar, pero se le dificulta comer por sí misma y hacer actividades de rutina como usar el baño. | Andrea Carrion

Su cuerpo está tan delgado que, prácticamente, se pierde en la cama. Su cabello crece por delante, y por detrás sólo hay agujeros de piel en carne viva y zonas de cráneo donde el cuero cabelludo pareciera despegarse por sí solo.

Sin embargo, al ver sus ojos, la habitación del hospital -en el que lleva más de un mes- se ilumina. Su espíritu va en franca recuperación. Basta ver sus uñas recién pintadas para confirmarlo.

“Se las pinté para esta entrevista”, dice su cariñosa tía Teresa, quien lleva noches velando el sueño de esta mujer que hace cinco meses fue apuñalada dos veces y bañada con un ácido que quemó el 40% de su cuerpo, de treinta y tantos años de edad.

El ataque ocurrió en México y no ha sido el único. “El primer ataque que recibí fue en mi casa. Ahí me golpearon y me apuñalaron. La segunda vez quemaron mi casa”, le dijo a HOY esta semana la mujer cuyo nombre no vamos a revelar por motivos de seguridad.

Luego de recibir ácido en cabeza, cuello, espalda, pecho, brazos y manos, la víctima fue llevada a un hospital en México, pero ahí sólo pudieron asistirla a medias. Buscando mejoría, llegó a Tijuana. Ahí terminó bajo el cuidado de monjas y eventualmente se topó con Virginia Isaías, presidenta y fundadora de Survivors of Human Trafficking Foundation (FSTH.org). Esta fundación se concentró en tramitar su ingreso a Estados Unidos, pero sin el aval de una organización que asumiera la responsabilidad económica del cuidado de la mujer, nada se podía hacer.

Aquí es donde entró a tallar Circle of Care Burn Foundation (www.circleofcareburnfoundation.org), ubicada en Irvine. Su presidenta Linda David y miembros de la junta asumieron dicha responsabilidad, y fue así que la víctima cruzó legalmente la frontera con una visa humanitaria. UC Irvine Health llegó a un acuerdo con esta fundación en cuanto a costos y la recibieron en su unidad de quemaduras.

Cuando esta víctima de repetidos actos de violencia doméstica piensa en todas las piezas que encajaron para que ella llegara a California, agradece y se emociona, pues hubo muchos momentos en los que quiso estar muerta.

“A pesar de que tengo unos hijos preciosos con los que anhelo mucho estar, llegó un momento en el que dije: ‘Hasta aquí, no puedo más’. Pensé en quitarme la vida. Le pedí a mi hermano que lo hiciera él mismo o que buscara a alguien que lo hiciera, porque yo físicamente no podía. Si no estuviera incapacitada de mover mis brazos, pienso que no estaríamos platicando ahorita. Ha sido muy difícil, pero gracias a Dios y al apoyo y cariño de mi familia, pude reaccionar y estoy aquí, echándole mucha ganas”, dijo de forma pausada pero llena de valor.

photo

La Dra. Nicole Bernal es una de los dos especialistas que están al tanto del cuidado de la víctima.

De hecho, hoy celebra acciones que las personas pasan por alto, como poder dormir recostada sobre una cama.

“Lo que yo más quería era tener mi espalda sana. Tenía miedo de acostarme, porque toda la ropa de la cama se me pegaba y me dolía muchísimo. Sentía frío y no podía taparme, y entonces era una de dos: o aguantaba el frío o aguantaba cuando me arrancaban la sábana de la espalda. Tenía mucha ganas de acostarme sin ese temor de que ‘Me tengo que levantar y ahí va media espalda en la sábana’”, recordó.