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Se aferra a la vida


Silvia recibe tratamientos de quimioterapia en el Hospital de Niños de Loma Linda

Soudi Jiménez | 11/30/2012, 6 a.m.
Se aferra a la vida
Con las defensas bajas, García se mantiene aislada para no ser afectada por otra enfermedad. | Cortesía

Ir a la Gran Manzana y ayudar a otros niños como enfermera son las aspiraciones de Silvia García, quien a sus 12 años de edad enfrenta un cáncer, pero no renuncia a sus anhelos.

“Tiene muchos sueños; quiere ser enfermera porque le gustaría ayudar a otros. También quiere viajar a Nueva York cuando se gradúe de la preparatoria”, dice Juana Flores, madre de la niña.

La menor se encuentra en tratamiento de quimioterapia en el Hospital de Niños Loma Linda, mientras Flores se encarga de cuidarla día y noche. Cuando cursaba el quinto grado, en febrero de 2011, le detectaron un tumor en la pierna izquierda. Tenía la rodilla inflamada, no podía caminar bien y se quejaba al intentarlo.

“Me dieron el diagnóstico y le encontraron un tumor maligno. Le pusieron una abrazadera de hierro alrededor de la cintura para proteger su pierna y que no pusiera peso, por temor a que se expandiera el cáncer por todo su cuerpo”, afirma la madre.

El tratamiento al que fue sometida provocó efectos secundarios. Vomitaba sangre, porque tenía llagas abiertas en su garganta y las defensas estaban bajas. Sin embargo, la quimioterapia no fue suficiente y, en junio del año pasado, fue sometida a una operación.

“Le quitaron el hueso en toda la pierna izquierda y le pusieron fierro, pero a pesar de eso puede caminar”, agrega Flores.

Durante todo el año pasado estuvo en control médico. A veces pasaba dos semanas en el hospital y regresaba a casa, pero nunca abandonó sus estudios.

“Cuando estaba en casa llegaba un maestro a darle clases”, añade Flores, quien hablará con el distrito escolar para que le autoricen que llegue un maestro al hospital.

En octubre, García regresó al mismo hospital para controlar el tumor que se le reactivó. Esta vez, los tratamientos y los efectos secundarios de la quimioterapia han sido más fuertes.

“Sí hay esperanza, porque hay niños que sobreviven. A veces no es el cáncer el que los mata, son las ‘quimo’. Es muy difícil saber lo que va a pasar, hay un riesgo”, afirma la madre.

Con las defensas bajas, García se mantiene aislada para no ser afectada por otra enfermedad.

“Se levanta para comer, está muy débil. La ‘quimo’ me la tumbó completamente”, dice Flores.

Si este tratamiento es suficiente, García podría ser operada en diciembre o febrero; todo depende si el tamaño del tumor es pequeño y la niña se encuentra estable.

“Tengo un permiso personal en mi trabajo, pero no estoy recibiendo dinero. Sé que cuando mi niña esté bien puedo regresar, pero los ‘biles’ y la renta no esperan, se siguen acumulando”, asegura la madre.

Aunque tiene el apoyo de sus padres, Flores debe incurrir en gastos extras, como alimentación y tranporte, por lo que apela a la solidaridad de la comunidad.

“Mi niña no come alimentos del hospital, porque le dan asco. Le traigo comida de afuera. Cualquier ayuda es bienvenida”, concluye.

swjimenez@hoyllc.com

EL DATO

DONACIONES PARA SILVIA GARCIA

Cuenta # 000444019477 de Banco de América a nombre de Juana Flores Pérez, madre de la menor.