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D’Antoni tiene que convencer a Howard


El sistema de juego del nuevo entrenador nunca se ha basado en hombres grandes y eso puede significar mucho si Howard decide quedarse o no

Bill Plaschke/Los Angeles Times | 11/19/2012, 9:24 a.m.
D’Antoni tiene que convencer a Howard

En la esquina del gimnasio de los Lakers, está Mike D’Antoni en muletas, brincando y gritando como un muchacho.

En la otra esquina, Superman está sentado.

En la primera conferencia de prensa como nuevo entrenador de los Lakers, D’Antoni tenía muchas sonrisas y parecía un niño con juguete nuevo.

“Es algo bueno, es divertido, hay mucha gente que está expectante, el tipo de equipo…no hay nada que no me pueda gustar”, agregó.

Muy cerca de los medios, estaba Dwight Howard respondiendo con mucha precaución y sin decir mucho.

El drama de la selección del nuevo entrenador de los Lakers ha concluido y casi todos parecían emocionados, incluyendo a Kobe Bryant, Steve Blake y el mismo D’Antoni.

La primera orden de D’Antoni fue de ganar, pero si eso no consigue hacer feliz a Howard todos van a perder.

“El ganar es divertido, perder nunca lo es, tenemos que buscar la forma de ganar algunos juegos”, expresó.

Desde que llegó este verano, Howard ha sido el más joven en los entrenamientos, pero durante el primer día de la presentación de D’Antoni estaba muy serio. El hombre que usualmente respondía muy pronto a las preguntas, hacía pausas para cada respuesta. Luego habían más caras largas que sonrisas. Estaba muy precavido a no criticar, pero no era él mismo, y los razones eran obvias.

A nadie más le afectó la negativa de contratar a Phil Jackson más que a Howard. Nadie más tendrá que hacer más ajustes que Howard a la ofensiva.

Esto importa porque Howard es el único en el equipo de cuatro súper estrellas que puede salir del equipo como agente libre al final del año.

“Va a tocar más el balón, su habilidad para llegar al aro va a incrementar, pero creo que será más fácil para Dwight”, dijo D’Antoni, para luego hablar de algo más. “Si podemos sacar esto adelante, creo que no va a haber nadie que lo pueda parar. Espero que Dwight Howard, mientras esté saludable, será imparable”, indicó.

Howard va a tener que creer eso y despejar todas la dudas de los 782 juegos que D’Antoni ha entrenado sin tener que depender en un hombre grande como él.

D’Antoni es un entrenador de bases. Es un entrenador para Steve Nash. Va a saber entrenar a Steve Blake, Chris Duhon. Era también entrenador de Amare Stoudemire por varios años con los Soles de Phoenix y los Knicks de Nueva York, y ¿qué fue lo que este jugador hizo para prepararse esta temporada sin él? Viajó a Houston, para hablar con Hakeen Olajuwon para aprender a jugar de poste. D’Antoni fue entrenador de Shaquille O’Neal en 28 juegos una vez y Shaq tenía un promedio de 13 puntos y 11 rebotes por juego, pero nunca funcionó y los Suns cayeron en la primera ronda de los Playoffs de 2008.

“Lo más importante será tratar de estar en forma para poder correr”, dijo Howard. “Tenemos muchos jugadores viejos con piernas cansadas”, agregó.

Howard sabe que eso tendrá que cambiar, justamente lo que D’Antoni pronosticó en la primera conferencia de prensa: “Una de las jugadas menos eficientes en el baloncesto es jugar de poste, no es eficiente buena”.

Sin embargo, D’Antoni ya estaba tratando de convencer a Howard antes que dijera eso. “le dije a Dwight, puede estar en todas las jugadas, no tenemos jugadas específicas, puede agarrar la pelota y jugar”, indicó.

D’Antoni sabe que necesita más. Sabe que necesita de Howard, más de que los otros entrenadores necesitaban a Bryant. Le pregunté a Howard cómo cree que él funcionaría en el sistema y por lo menos no tardó para contestar.

“Voy a hacer lo que sea necesario para hacer a este equipo mejor”, señaló Howard. “Está bien si se supone que debo de anotar, sino, voy a ir al aro, siempre hay formas de anotar, no solamente en jugadas”, indicó.

¿Y si lo ignoran en el ir y venir?, ¿y si los Lakers no están ganando por esa misma razón?

“De vez en cuando me van a tener que pasar la pelota”, dijo Howard. “Un hombre grande debe de comer”.

O si no, todos aquí van a morir de hambre.