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Buscan responsable de matar a joven predicador

El sueño de Andrés Ordóñez era viajar por los países pobres como misionero

Soudi Jiménez | 11/9/2012, 1:30 p.m.
Buscan responsable de matar a joven predicador
Andrées Ordóñez junto a su esposo en su casamiento. | cortesia

Los cánticos estaban por concluir y en poco tiempo escucharían el sermón dominical. Andrés Ordóñez, uno de los líderes de la iglesia, se anticipó y fue por un vaso de agua para el pastor.

Al salir al estacionamiento, en la Iglesia Príncipe de Paz, cerca del Centro de Los Ángeles, vio que el cocinero de la congregación era golpeado por un presunto pandillero. Santos Gonzalo trató de auxiliarlo y Ordóñez hizo lo mismo. De un autómovil, salió otra persona que les disparó.

“Hubo unos individuos que estaban pintando las paredes afuera [de la iglesia]”, aseguró Alvaro Ramos, agente de policía. Los feligreses les pidieron que no hicieran grafitis, pero los individuos reaccionaron con violencia.

En el hecho, ocurrido el domingo 4 de noviembre, Gonzalo resultó herido y Ordóñez perdió la vida. Las autoridades aseguran que entre los atacantes había una mujer y dos hombres que huyeron en un carro color gris.

“Es una tragedia para la familia y la comunidad; espero que nosotros podamos encontrarles ayuda. Tenemos una recompensa de 50 mil dólares para encontrar al asesino”, indica el concejal Eric Garcetti.

En la zona donde ocurrió la tragedia opera la pandilla Temple Street. Sin embargo, el crimen fue cometido por miembros de otra banda, ajena a esta área, dijeron las autoridades.

“Era un gran ejemplo para nuestra gente”, dice Jonathan Salvador, pastor de la Iglesia de Dios Pentecostal.

Ordóñez, originario de Quezaltenango, Guatemala, emigró a los 16 años a Los Ángeles. A su llegada comenzó a estudiar y practicaba fútbol. Era el único hijo varón de Andrés Ordóñez y Leonarda Avelar, padres de cinco hijas más.

“Era un muchacho muy humilde, muy entregado a las cosas de Dios”, dijo a HOY el padre del joven de 25 años fallecido, quien en el 2006, había dado un giro en su fe.

“Un día se fracturó un pie jugando futbol y Dios le habló en el corazón; empezó a llorar y dijo que quería servirle a Dios”, revela Zayra, la hermana menor de Ordóñez.

En el 2008, se graduó de la Preparatoria Belmont y se dedicó a trabajar de cocinero en Century City. Dos años después, contrajo matrimonio lleno de muchos sueñosjunto a su familia.

“Quería ser misionero y ayudar a la gente, viajar a los países más pobres y visitar a los abuelos en Guatemala”, asegura Zayra.revelando que estaba en trámites migratorios

Ordóñez era predicador en su iglesia y, desde el 2011, estudiaba teología en el Instituto Bíblico Dadle Vosotros de Comer. Ahora quedan un hijo huérfano, de casi 2 años de edad, y su viuda, con tres meses de embarazo.

“Me gustaba verlo exponer temas bíblicos en el instituto. Tenía entusiasmo de aprender de Dios cada día”, dice Zayra.