Quantcast
Hoy Los Angeles}
6:32 p.m., 7/24/2014 | 77°

Un 'Perro' con mucha hambre de victoria


ALFREDO ANGULO VUELVE AL RING ESTE SÁBADO TRAS ESTAR MÁS DE SIETE MESES EN UN CENTRO DE DETENCIÓN. DEDICARÁ LA PELEA A LOS INMIGRANTES

Eduard Cauich | 11/7/2012, 9:18 p.m.
Un 'Perro' con mucha hambre de victoria

Alfredo Angulo se subirá este sábado al ring por primera vez después de su última pelea, hace un año y cinco días.

Aquella noche en Cancún, Angulo enfrentó a James Kirk-land en un duelo de poca defensiva y en el que terminó siendo noqueado en seis asaltos.

El originario de Mexicali (20-2, 17 KOs) enfrentará este sábado al texano Raúl Cazares (19-2, 9 KOs) en el Staples Center, en la misma velada que protagonizarán Abner Mares y Anselmo Moreno, lo que significará su regreso en más de dos años en los Estados Unidos.

Tras su última contienda en la Unión Americana, en julio de 2010 en Rancho Mirage, California, Angulo tuvo que sostener dos contiendas en México, incluyendo la derrota ante Kirkland. Como parte de su proceso para regresar legalmente a EE.UU., Angulo siguió el consejo de sus abogados de entregarse a Inmigración.

Debido a que Angulo tenía antecedentes en este país, y al tener diferencias con el director del centro de detención, según el mexicano, su estadía aumentó a siete meses.

Finalmente, Angulo, de 30 años, fue dejado en libertad en agosto pasado, tras pasar poco más de siete meses encerrado.

A su salida, ‘El Perro’ dejó a su entrenador Ignacio Beristaín para ponerse bajo las órdenes de Virgil Hunter, el entrenador de uno de los mejores peleadores libra por libra en el boxeo, Andre Ward.

En entrevista con HOY, Angulo señaló que estará dedicando esta pelea a todas las personas a las que conoció y con las que convivió en el Centro de Detención en El Centro, pues dijo haber sufrido varias injusticias junto a ellas mientras estaba encerrado.

Su oponente no será fácil, pues Cazares no ha perdido en sus últimos 11 encuentros.

¿Cómo te has sentido en tu entrenamiento?

El proceso de entrenamiento ha sido muy bueno. Tengo a mi lado uno de los mejores equipos en la actualidad. Mi preparador físico es Darryl Hudson; desde que salí del centro de detención, empecé a trabajar con él. Aparte de ser un gran amigo, es mi preparador físico. La decisión que hicimos de tener a Virgil Hunter en la esquina también fue excelente.

¿Estás al 100 por ciento?

Estoy al 110 por ciento. El trabajo que hemos hecho es fundamental. El 10 de noviembre no van a ver al mismo ‘El Perro’, sino que va a ser uno mucho mejor, con el mismo estilo que le ha gustado a los aficionados.

Desde que salí del centro de atención empecé a entrenar… No me gusta hablar normalmente, el día del pesaje se van a dar cuenta. Cuando ves a un boxeador te das cuenta si está listo. El 9 de noviembre, arriba de la báscula, se van a dar cuenta si ‘El Perro’ está listo o no.

¿Cómo vas con el peso?

No tenemos ningún problema, ni lo hemos tenido. Esta vez no es la excepción. Todo está muy bien, no como muchos peleadores que dejan de comer.

¿Qué ha sido lo más difícil?

Lo más difícil, sinceramente, va a ser el 10 de noviembre, porque tengo más de dos años de no estar aquí, peleando en EE.UU. Mucha gente me pregunta si estoy nervioso y no lo estoy, simplemente porque es mi trabajo. Es natural, es lo que sé hacer. Creo que cuando me voy a poner nervioso es cuando esté caminando al ring. Será el nervio natural de escuchar nuevamente a la gente.

¿Eres el mismo o veremos a un ‘Perro’ diferente?

No soy el mismo. Esa noche se van a dar cuenta. Hay más hambre porque el pleito del 10 de noviembre no es nada más por mí, es por la gente inmigrante que está en este país. Me tocó vivirlo. Me tocó ver cómo sufre la gente en esos lugares. Cuando estaba en Halloween pidiendo dulces con mi hija me llamó alguien en el centro de detención para preguntarme como estaba. Les dije que mi pelea estaba dedicada a toda ese gente que está en el centro de detención. Esa noche se van a dar cuenta.

¿Qué fue lo que sacaste de provecho de esta experiencia?

Aprendí bastante, como no confiar en la gente. Hay mucha gente que estuvo a mi alrededor y mucha gente que dijo ser mi amiga y no lo era. Me da tristeza el darme cuenta de lo que pasé y de que esa gente se alejó de mí. Hay algo que se llama karma y espero que no se les regrese.