Calle 13 e Illya Kuryaki despidieron la feria con fiesta
Las dos bandas de música urbana encendieron el Nokia en el cierre de LéaLA
Sergio Burstein | 5/14/2012, 3:53 p.m.
El concierto de clausura de LéaLA (la Feria del Libro en Español de Los Angeles) tuvo en su momento más estelar a Calle 13, un grupo que ha visitado el Sur de California de manera muy frecuente, pero que sigue contando con un enorme poder de convocatoria, como lo demostró la asistencia masiva de aficionados al Nokia Theatre durante la noche del domingo, a pesar de que el evento coincidía para muchos con la celebración del Día de la Madre.
Los boricuas volvieron a probar sobre las tablas que merecen todos los reconocimientos que han recibido; pero la verdadera novedad de la velada fue el regreso a esta ciudad de Illya Kuryaki and the Valderramas, otro dúo, esta vez de procedencia argentina, que fue muy popular en Latinoamérica a lo largo de los 90, debido sobre todo a su papel precursor en la creación de una fusión entre el rap y el funk que no se conocía realmente por allá.
Durante su presentación, el auditorio no se llenó, como sí ocurrió posteriormente con la llegada de los puertorriqueños; pero, con el paso de las canciones, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur fueron sumando adeptos y entusiasmos, evidentes sobre todo durante la interpretación de “Abarajame”, su composición más difundida por las radioemisoras sudamericanas. Los Illya, que se separaron en 1991, regresaron diez años después, y haberlos tenido en nuestro condado fue una verdadera suerte, porque han decidido no hacer demasiados conciertos hasta que no tengan en el mercado su nuevo álbum, que prometen sacar en agosto (y del que adelantaron el tema “Funky Futurista”).
Tras la difusión masiva de Molotov, su propuesta no suena ya novedosa, por supuesto; sin embargo, está claro que tienen un estilo propio, igualmente irreverente pero mucho más festivo y sofisticado, que se manifestó en el empleo de vestuarios glamorosos, cambios rítmicos interesantes (la canción “Coolo” los encontró coqueteando con la salsa) y el buen desempeño de Dante y Emmanuel en las artes del ‘rapeo’, que alternaron a veces con su propia interpretación de la guitarra eléctrica.
Por su parte, Calle 13 se subió al estrado con el mismo formato que ha empleado últimamente, es decir, el que incluye una sección de vientos, lo que le permite ofrecer largos y esforzados interludios instrumentales que no se suelen apreciar en los actos latinos de música popular. En ese mismo sentido, el MC René Pérez armó la fiesta sin dejar nunca de lado un claro sentido de la diferencia, como ocurrió por ejemplo cuando atacó directamente a los programas de farándula, que en sus palabras “no sirven ni para un c….”, o como cuando le rindió tributo al asesinado cantautor argentino Facundo Cabral, dejando en claro que no había que culpar al pueblo guatemalteco por lo ocurrido, porque eso sería “como condenar a toda Nueva York por la muerte de John Lennon”.
Con el paso de los años, la banda le ha ido brindando también una participación mayor a Ileana, la hermana de René, que es una estupenda cantante y que acompaña además al ‘rapero’ en todos sus vibrantes movimientos sobre las tablas. Y en el plano musical, volvió a dejar en claro que es mucho más que un conjunto de hip-hop, porque su oferta instrumental recurrió generosamente a varias formas del folklore latino y hasta del Medio Oriente, mientras que Eduardo Cabra (la mitad del dúo que se encarga de coordinar esa parte) sorprendió gratamente a todos con el empleo del theremin, un instrumento electrónico antiguo pero poco conocido que es capaz de generar sonidos de lo más alucinógenos.








