A la mujer, su madre y los indocumentados
Anoche Ricardo Arjona sumó otro lleno total en Los Ángeles cantando de todo sobre escenarios giratorios
Andrea Carrion | 3/17/2012, 2:16 p.m.
Un saxofonista se pasea por el primer piso de un ambiente que parece una casa y al otro extremo, una mucama sexy pretende limpiar. Arriba, una pantalla gigante muestra imágenes aleatorias durante cerca de diez minutos hasta que aparece la presentadora de un noticiero dando la bienvenida al programa “Metamorfosis Noticias”. Instantes después el Nokia Theatre enloquece al ver que Ricardo Arjona baja unas escaleras cantando “Animal nocturno”.
Después de haber iniciado su gira Metamorfosis en Nueva York y haberse presentado en Puerto Rico y Miami ante llenos totales, anoche el cantautor guatemalteco abrió su primer concierto en Los Ángeles ante un auditorio colmado con cerca de siete mil personas.
Su primer acercamiento con el público lo hizo diciendo “No es ninguna aberración sexual”, frase que da pie a “Desnuda”, el cuarto tema de su disco “Sin daños a terceros”. Al terminar, pregunta “¿Hace cuánto estuvimos aquí?... Tres años es mucho” y recién ahí empieza a saludar.
“Guatemala buenas noches, buenas noches Mexico, buenas noches El Salvador, Honduras… uy, ahora me meti en un lio. Ecuador, Argentina, Chile… Latinoamérica buenas noches, Colombia, Venezuela. ¿Están listos pa empezar? Hermanos, se les quiere. Bienvenidos”, dice Arjona y empieza a cantar "Acompañame a estar solo" con 3 violinistas en un nuevo escenario que aparenta ser un teatro.
Durante las más de dos horas que ofreció de concierto, Arjona se mostró bastante cercano al público. Antes de interpretar cada tema, soltaba un largo monólogo casi siempre relacionado con el amor y la mujer.
"Primero tiene que quererse uno y luego salir a buscar a alguien... El amor es una belleza pero como lo jode a uno", dijo provocando la risa colectiva y dando paso a su siguiente canción, “El amor", tema de su más reciente producción “Independiente”.
Uno de los momentos más emocionantes sucedió cuando le preguntó al público si sabían lo que es un organillo. Arjona enseñó cómo funcionaba el instrumento y mientras le daba vueltas a la manija, empiezó a cantar “Mi novia se me está poniendo vieja", un tema que también está en su último album y que le dedica a su mamá.
El escenario giratorio cambió por tercera vez y nos trasportó a un bar, en el que cantó la famosa canción del taxista y luego “Señora de las cuatro décadas”, momento en el que se acercó a varias mujeres mientras le agarraba las manos y le cantaba “Señora, no le quite años a su vida, póngale vida a los años que es mejor”.
Una vez más giró el piso y ahora nos encontramos frente a un circo en el que Arjona empiezó a cantar acompañado de quien él presenta como Giovani de México, un percusionista que deslumbró al tocar cubetas de plástico y metal y sartenes de teflón.
Si bien la temática de Arjona gira en torno al amor, también tiene contenido social y anoche no fue la escepción. De pronto comenzó a hablar de una mujer que caminó cientos de millas desde Guatemala hasta Estados Unidos para saldar una deuda “del demonio” y que terminó trabajando en una fábrica de osos de peluche en Nueva York. “Fue la primera indocumentada que conocí. Es mi madre. Así escribí esta canción. Nunca dejemos de hablar español y cuando nos pregunten de dónde somos digamos que somos de nuestros países”. Y así pasó a cantar el tema “Mojado” tocando su guitarra acústica y acompañado de un violín.








