Convierten en priista al Dios de la lluvia
Agencia Reforma | 6/26/2012, 12:17 p.m.
Enrique Peña Nieto está tan seguro de que ganará la elección del próximo domingo, que fue capaz de afirmar que hasta los dioses mayas simpatizan con el PRI.
El candidato presidencial tricolor encabezó su cierre de campaña en Xmatkuil, en las afueras de Mérida, Yucatán y, una vez más, se salvó de la lluvia, pues los pronósticos del tiempo advertían de la amenaza por la presencia de la tormenta "Debby".
"Esta tarde saludo, primero, por la gran oportunidad de estar con ustedes, a Chaac (Dios de la lluvia), que yo creo que es priista porque nos dejó tener, el Dios Chaac, este día despejado, después de una tormenta que cayó aquí en Yucatán y especialmente aquí en la ciudad de Mérida", expresó el abanderado de la coalición PRI-PVEM.
Y es que a las 14:00 horas había caído un chaparrón, que se detuvo justo 30 minutos después.
Como si estuviera programado, a esa misma hora comenzaron a llegar unos 2 mil camiones en los que fueron movilizados los simpatizantes priistas que lograron llenar un espacio de 2 kilómetros de largo a un costado del recinto ferial de esta comunidad.
Según los organizadores, el cierre congregó a 100 mil personas, lo que representa casi la capacidad total del Estadio Azteca, el cual Peña Nieto apenas llenó el pasado domingo.
Con la Gobernadora Ivonne Ortega al frente, la demostración de fuerza no sólo pretendía igualar el cierre en el coloso de Santa Úrsula, sino enviar un mensaje a la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota, quien también eligió Yucatán para cerrar campaña.
"Se reunió como mínimo una cuarta parte de la votación que tiene el PRI (360 mil). En cambio ella no los ha juntado ni sumando las cuatro veces que ha estado en Yucatán", presumió el vicecoordinador de campaña, Jorge Carlos Ramírez Marín, quien recibió en el cuartel general de Peña Nieto los reportes sobre el músculo mostrado en su tierra natal.
El abanderado presidencial de la coalición PRI-PVEM llegó al lugar del mitin varias horas después de que cayera el aguacero que puso en duda el éxito del encuentro, en el que también cerraron campaña los candidatos a la gubernatura, Rolando Zapata, y a las alcaldías del estado.
Con una hora de retraso y niveles de humedad superiores al 80 por ciento, Peña Nieto no cumplió con su acostumbrada cuota de 40 minutos de saludos.
El candidato recortó el "ritual" para apresurar el desarrollo del encuentro.
Pese a la economía de tiempo, cuando llegó al templete, su guayabera de manga corta parecía transparente, se le pegaba al cuerpo. Hasta el gel de su peinado sucumbió.
Peña Nieto escuchó al candidato a la Alcaldía de Mérida, Nerio Torres, quien se congratuló de que el mexiquense eligiera "el municipio más seguro del País" para realizar su cierre de campaña.
Luego habló Zapata, el candidato a Gobernador, quien advirtió que la campaña está ganada, pero falta la elección.
Llegó el turno del aspirante presidencial, quien además de agradecer a los dioses, también hizo un reconocimiento público a su amiga, la Gobernadora de Yucatán.
"Le quiero agradecer a mi amiga", dijo a la Mandataria, quien se puso de pie para recibir los aplausos, mientras lucía una sonrisa de oreja a oreja.
El político mexiquense aprovechó el escenario para presumir que no ha caído en las provocaciones de sus adversarios.
Tras casi 90 días de acusaciones sobre los pendientes que dejó en el Estado de México, aseguró que los compromisos que ahora ha firmado en su campaña sí serán cumplidos.
Además, el priista pidió a los suyos no bajar la guardia.
"No hemos caído en el juego de la provocación de los adversarios. Les quiero pedir que no bajemos la guardia, que estamos cada día más cerca".
"Ahora me propongo, de llegar a ser Presidente de México, con su apoyo, como Presidente de los mexicanos cumplir a cabalidad todos los compromisos que vengo haciendo", ofreció.
Ayer, Peña Nieto se asumió como un candidato yucateco y decidió firmarles a sus "paisanos" una decena de compromisos, que incluyen hasta la construcción de un tren transpeninsular para comunicar a Yucatán con Quintana Roo.






