Dramaturga busca llenar vacíos con el teatro
A través de su obra ‘Trío Los Machos’, Josefina López quiere destacar el aporte de los latinos
Andrea Carrion | 6/7/2012, 4:54 p.m.
Rosendo López es uno de los más de cuatro millones de mexicanos que llegaron a Estados Unidos entre 1942 y 1964 como invitado para trabajar en los campos de cultivo. Décadas después, inspirada en lo bueno, lo malo y lo feo que gestó este hecho, conocido como el Programa Bracero, su hija Josefina López escribió una obra que se estrenará esta noche en la ciudad de Boyle Heights.
“Trío Los Machos” es el nombre del musical que lleva a la audiencia de la comedia a la tragedia en un compás musicalizado por canciones del famoso Trío Los Panchos.
En entrevista con ¡BRAVO!, Josefina López comentó que ella creció escuchando los temas de ese grupo, pues su padre solía interpretarlos con voz y guitarra cuando era una niña.
La historia de la obra teatral gira en torno a Lalo, Nacho y Paco, tres mexicanos que se conocieron gracias al Programa Bracero y que llegaron a ser amigos cuando uno de ellos se quejó porque le estaban quitando el 10% de su cheque de pago. Dicha queja provocó una pelea con el patrón. Los otros dos hombres se metieron a defenderlo y los tres terminaron siendo deportados.
“Yo la veo y lloro. Hay una escena donde desvisten a los braceros y los tratan como animales porque los están desinfectando con veneno para piojos. Esa escena me hace llorar porque pienso en mi papá y en esos hombres que vinieron a contribuir a este país. Hoy en día, pese a los años, nos siguen tratando como si viniéramos a robar y a tomar”, comenta López.
Con doce actores en escena, todos de origen latino, la obra es dirigida por Edward Padilla y protagonizada por Henry Madrid, Miguel Santana y Roberto Garza. La música está a cargo de Danny Weinstein. La obra es interpretada en inglés con subtítulos en español.
No es la primera vez que Josefina López basa sus obras en algún miembro de su familia. Hace diez años, se inspiró en su madre y en la relación que tenía de adolescente con ella para escribir “Real Women Have Curves”. Dicho montaje vio la luz hace más de 20 años en el Centro Cultural de la Misión en San Francisco, pero en el 2002 cobró fama internacional en el cine gracias al talento de Lupe Ontiveros y la entonces novata actriz América Ferrera.
Mucho del trabajo de López busca llenar los vacíos que ella nunca encontró en los libros de historia cuando crecía, vacíos relacionados principalmente con miembros de su comunidad y su aporte a este país.
“Los latinos éramos tan invisibles que parte de mi sanación es contar su historia. Quiero mostrar lo que se dejó de lado para que la gente sepa que aquí no estamos para robar ni delinquir. Este país necesita reconocer nuestras contribuciones, especialmente en California”, agregó la autora.








