Todo un semillero de sueños
Cada semana el Mercadito del Este de LA ofrece clases gratis de actuación a jóvenes y adultos con una meta en común: Hollywood
Andrea Carrion | 1/26/2012, 3:13 p.m.
Felipe Cortez se ubica delante de los catorce estudiantes que han llegado a su clase y, antes de comenzar, nota que uno de ellos levanta la mano lleno de ganas por decir algo.
“Maestro, maestro”, dice Pablo Núñez de 28 años, “Hoy agarré un trabajo y, pues, estoy muy feliz”, agrega hablando en español con un ligero acento de alguien cuyo primer idioma es el inglés.
Dos segundos después los aplausos de sus compañeros inundan la habitación, un salón del restaurante El Gallo ubicado en el tercer piso del Mercadito del Este de Los Ángeles.
Desde hace año y medio, cada lunes, martes y miércoles de 6 a 8 p.m. dicho local se convierte en un taller de actuación en español para todos aquellos miembros de la comunidad que dormidos y despiertos sueñan en convertirse en actores y actrices de fama mundial. El diferencial es que estas clases son gratuitas y, según Cortez, uno aprende mucho más que arte escénico.
“No sólo son clases de actuación sino también de superación personal porque primero se trabaja con el ser humano y luego se le enseña a actuar. Venimos de muchos lugares, de distintas realidades, entonces acá hay que unificarlos, ayudarlos a que se conozcan bien y luego podrán actuar”, comenta el profesor de 56 años de edad.
Cortez vivió en México toda su vida. Siempre se dedicó a enseñar actuación y lo hizo en prestigiosas escuelas como Bellas Artes y Andrés Soler, además de haber enseñado en preparatorias y universidades. Cuenta que tuvo como alumnas a las mismas Daniela Romo y a Victoria Ruffo.
Pero también pasó algunas temporadas en Los Ángeles, primero viniendo cada ocho días para dictar talleres en el Colegio de arte dramático de Los Ángeles (CADLA), haciendo intercambios culturales, y luego dirigiendo su estudio de aprendizaje de actuación llamado Latinos en Hollywood.
Pero hace tres años la situación económica lo ajustó tanto que decidió regresar a Los Ángeles para buscar nuevas oportunidades. Conoció a quien hoy es su mujer, María Carlton, y ella le presentó al presidente del Mercadito, Pedro Rosado.
“El señor Rosado me contrató para ofrecer clases gratuitas y finalmente acepté porque la gente de esta comunidad no podría pagar una clase como ésta. El sistema de trabajo del Sr. Rosado es compensar el favor que la gente tiene de venir a su mercado a consumir. Él dice ‘¿Cómo les puedo retribuir?’ Y lo hace ofreciendo este tipo de servicios. Y esto no es lo único que él hace en beneficio de la comunidad, yo sólo estoy dentro de un paquete. Y yo, al ver a los muchachos que tienen entusiasmo y no tienen los recursos, me impulsa a hacerlo con más ganas”, asegura Cortez.
En su clase hay todo tipo de perfiles. Está Jorge Sandoval, un angelino de 47 años que canta en la banda “El amo de Michoacán” y que además actuó en el último video del rockero español Enrique Bunbury. Está Mónica Valdez, guatemalteca de 26 años orgullosa de ser bilingüe y que sueña con trabajar en películas y comerciales pero haciendo ‘voice over’ (usando su voz). También está Jorge Sandoval Jr. de 17 años, quien vive en el Sur-Centro de Los Ángeles y varias veces ha escuchado ‘Estás perdiendo el tiempo con esas clases’, pero él no desiste en su meta de alcanzar Hollywood.







