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Esperanza para la unidad familiar

Selene Rivera | 1/13/2012, 6:14 a.m.
Esperanza para la unidad familiar
Luis Ángel Shuta y su esposa Zulma Salazar juegan con su hijo Alejandro | Selene Rivera

Luis Ángel Shuta está casado con una ciudadana estadounidense y, a pesar de que puede solicitar la residencia permanente a través de su esposa, ha postergado su proceso ante Inmigración por temor a que tenga que salir del país y se separe de su familia.

Con dos hijas de 13 y 14 años de edad y un niño de 5 años que padece de una enfermedad del corazón, el inmigrante de Guatemala le pide a Dios que haya un cambio en las leyes de inmigración, una reforma migratoria o una señal de alivio para que su situación de indocumentado cambie.

La respuesta a sus suplicas parece estar muy cerca ahora que el Departamento de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) anunciara recientemente que planea cambiar el proceso de adjudicación de perdones a cónyuges y familiares de ciudadanos estadounidenses que solicitan un ajuste a su estatus.

La propuesta, que no modifica la “ley del castigo” a personas que intentan regularizar su situación migratoria luego de haber entrado ilegalmente al país, permitiría obtener un perdón en Estados Unidos antes de salir a realizar un ajuste de estatus a un consulado en el extranjero.

”Llegué a Estados Unidos con mis esposa y mis dos hijas hace 10 años. Afortunadamente, mi esposa logró hacerse ciudadana en el 2006 y, aunque desde entonces he querido arreglar mis documentos a través de ella, me ha sido imposible”, explicó Shuta, de 38 años de edad. “Y es que todos los abogados que hemos consultado nos han dicho que de aplicar de esta forma, yo tendría que salir del país con una pena de entre dos hasta 10 años por haber ingresado de forma ilegal”, agregó.

Antes del 2005, Shuta habría estado dispuesto a enfrentar su pena, pero al nacer su hijo en el 2006, esa opción se hizo imposible, indicó él.

“Alexandro nació enfermo del corazón y hasta la fecha lleva tres operaciones. Si yo me voy, mi esposa no podría trabajar y al mismo tiempo cuidar de mis hijas, ni de mi niño que requiere 24 horas de monitoreo”, sostuvo Shuta.

La frustración de Shuta por no tener documentos fue evidente durante la entrevista con HOY.

“Uno siempre vive con el riesgo de ser detenido y deportado. La separación distancia a las parejas y de irme puedo perder a toda mi familia”, dijo Shuta.

EL nuevo proceso aplicaría solamente a los cónyuges e hijos menores de 21 años de edad de ciudadanos estadounidenses que realicen una petición familiar.

Bajo las leyes actuales, las personas que califican para la residencia permanente por medio de familiares ciudadanos deben de salir del país por periodos que van de los tres hasta los 10 años, por haber permanecido indocumentados en Estados Unidos.

Muchas de estas personas son elegibles para un perdón de unidad familiar, pero el proceso puede tomar varios años, por lo que muchos deciden no efectuar con sus trámites.

En el año fiscal 2011, los funcionarios de USCIS recibieron 23,000 solicitudes para dichos perdones, pero solamente cerca de 17,000 fueron aprobados, según esta entidad federal.