Rosca de Reyes, una tradición con mucho sabor
Francisco Castro | 1/6/2012, 6 a.m.
De niño, Mike González, solía cortar la Rosca de Reyes junto a sus padres y hermanos en Guadalajara, México.
Es una tradición que ahora practica junto a su familia y con miembros de Los 32 por México Orange County –una organización que lidera y en la que
hay representantes de todos los estados de ese país y de la ciudad de México, cuya misión es rescatar y preservar la cultura y tradiciones mexicanas.
“Entre todos hacemos una ‘coperacha’ o rifamos algo, y de ahí sacamos para comprarla. Es la rosca más grande del Condado de Orange”, dijo con orgullo González, al hablar sobre la celebración que está abierta a la comunidad. “Cada año es más grande y le añadimos partes porque ese es nuestro objetivo, seguir creciendo”, agregó.
Para muchos, los festejos de Año Nuevo son el final de las festividades de la época decembrina, pero en la religión católica y en la cultura mexicana, las celebraciones se extienden hasta el 6 de enero cuando se conmemora la Epifanía o Día de Reyes, que es el día que Melchor, Gaspar y Baltazar llegaron a Belén y obsequiaron oro, mirra (hierbas amargas) e incienso al niño Jesús.
El centro de la celebración lo ocupa la Rosca de Reyes: un pan dulce en forma de corona que es decorado con piezas secas de naranja y lima que representan joyas. El pan contiene higos y acitrones y un o varios muñequitos de plástico adentro, que representan al Niño Jesús recién nacido.
La tradición dicta que la persona que recibe la pieza de pan con el muñequito del Niño Jesús debe proveer una cena con tamales en la Fiesta de la Candelaria, que se celebra el 2 de febrero, cuando se bendicen todas las velas que se utilizan en las iglesias católicas para el resto del año.
Ese es el último día de las festividades de Navidad, 40 días después del nacimiento de Jesús.
Debido a lo grande de la Rosca de Reyes que comparten los integrantes de Los 32 de México Orange County, González le pide a la panadería donde la manda hacer que pongan varios muñequitos.
“Le ponemos varios porque luego, el 2 de febrero, es el día de la Candelaria y lo celebramos con una fiesta que la pagan los que sacaron el monito”, dijo González, propietario del restaurante el Mexicanísimo, en Santa Ana, donde se festeja el corte de la rosca.
“El mensaje principal es nutrir a nuestros niños, a nuestra comunidad con nuestras tradiciones”, expresó González.
Es una ocasión en que los asistentes también aprovechan para hablar un poco sobre el significado de la tradición y sus orígenes.
Un poco de historia
Una de las cosas que explicó González es que la rosca no siempre fue en forma circular. “Antes no era ovalada, era cuadrada”, dijo y añadió que el pan tiene sus orígenes no en España, sino en Arabia.
“Después la llevaron a España y de ahí fue adoptada por México”, indicó.
Y así también lo han adoptado los mexicanos de este lado de la frontera, donde cada año más y más panaderías aprovechan el festejo para fabricar y vender sus roscas.
De hecho, no es inusual que los pedidos lleguen con varios días de anticipación y el 6 de enero es casi imposible encontrar la Rosca de Reyes.
Por eso y por lo grande de la que piden Los 32 de México Orange County, la ordenan con anticipación para tenerla lista alrededor de las 6:00 de la tarde de ese día, cuando todos se reúnen y aprovechan para platicar, divertirse y disfrutar de la rosca con atole, champurrado, leche o el tradicional chocolate caliente.
Ese es el día en que también dan inicio a las diferentes celebraciones mexicanas que organizan cada año, todas encaminadas a preservar sus raíces.
“Es como una vitamina que le inyectamos a la gente para que tengan esa tradición, que sepan de nuestra cultura tan bonita”, dijo González. “Les damos armas para que se sientan orgullosos de su identidad”.









