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A revisar los juguetes nuevos


Los padres deben analizar los regalos navideños de sus hijos y discutirlos con ellos

Agencia Reforma | 12/29/2012, 6 a.m.
A revisar los juguetes nuevos
A veces, los niños reciben juguetes de tendencia violenta que hay que revisar. | Archivo

Ahora que ya pasó la Navidad y que Ud. tiene más tiempo para darse cuenta de lo que su hijo menor recibió en las fiestas, es probable que descubra varios juguetes que le causen cierta preocupación, ya sean videojuegos violentos o armas de aspecto tenebroso.

Y en el caso de que decida mantenerlos, debe usarlos con ellos para evitar que trasladen esas formas de juego a la vida real, sobre todo después de los trágicos hechos de sangre que se han producido en Connecticut.

“Los niños pueden crecer bajo el entendido de que los problemas se pueden solucionar con el uso de esos artefactos”, advierte Lucía Hefferan, académica de la Escuela de Pedagogía de la Universidad Panamericana.

Estos juguetes también pueden hacer que la violencia se “vea divertida y fácil; además, les presenta el mundo como un lugar violento y atemorizante”, considera el grupo estadounidense Profesores en Resistencia contra el Entretenimiento no Saludable (TRUCE, por sus siglas en inglés).

Los adultos tendrán que empeñarse en dejar claro a sus hijos que el uso de esos juguetes pertenece sólo al ámbito de juego.

Lo que no se debe perder de vista, agrega Hefferan, es que el juego cumple la función de educar. “Cuando las armas se utilizan para defender a la princesa de sus raptores, liberar al anciano de una prisión o capturar a los malos, el menor identifica el uso más adecuado de estos artefactos”, dice.

“Sin embargo, cuando son utilizados como una forma de descargar agresión o porque los niños imitan la violencia que viven en casa, pueden ser usados como instrumento destructivo", dice María Martina Jurado Baizabal, coordinadora del Diplomado de Terapia de Juego en la Facultad de Psicología de la UNAM.

Los profesores de Truce sugieren a los padres observar cómo juegan los niños y que, en caso de que el juego se torne atemorizante, intervengan “con delicadeza” e intenten redirigir el juego.

“Por ejemplo, proporcione juguetes que pueden mejorar las cosas, como vehículos de rescate y equipamiento médico”, dicen.

En el caso de los videojuegos, “si la violencia explícita tiene como objetivo destruir para ganar, el niño considerar la violencia como una forma normal de expresarse; en este sentido, los padres juegan un papel muy importante para seleccionar adecuadamente estos”, comenta Jurado Baizabal.

Así como el juego representa para los niños una herramienta educativa, especialmente en su primera infancia (de los 0 a los 6 años), el comportamiento de los adultos con los que convive será su referencia para aprender a convivir con los demás.

“Los niños y niñas al jugar generalmente representan las vivencias que tienen en su familia, su entorno y su ambiente. Si viven en un ambiente violento, sus juegos serán agresivos. Es bien sabido que, en la mayoría de los casos, un niño maltratado en su adultez será un padre maltratador”, explica la psicóloga de la UNAM.

Por esa razón, hacer del juego una vía para la convivencia en familia, es una buena opción para que los niños crezcan en un ambiente positivo para su desarrollo emocional.

“El juego siempre debería ser el método educativo en la familia, normalmente se quiere educar diciendo ’ya siéntate a comer’, y la opción sería jugar ’a ver quién se sienta más rápido a la mesa’. Hacerlo así ayuda a toda la familia a bajar el estrés y a promover mayor cordialidad”, concluye Hefferan.

“Cuando juegan con un objeto que hace de pistola, un niño se hace el muerto y se tira al piso, pero no sangra; en los videojuegos violentos sí hay sangre y los niños expuestos mucho tiempo a eso dejan de admirarse y se pueden volver insensibles al sufrimiento de otros”.