Donantes de órganos, orgullosos
Soudi Jiménez | 12/28/2012, 6 a.m.
Los Fernández ayudaban en la decoración, al igual que decenas de voluntarios. Para esta familia la motivacion era mayor, al saber que el retrato floral de uno de sus miembros irá en la carroza de la organización Done Vida en el Desfile de las Rosas 2013.
En total serán 72 retratos los que llevará la carroza. De ellos, 14 son latinos, en los que se incluye la fotografía del mexicano Jesús Fernández, quien será honrado porque al morir, sus órganos sirvieron para salvar muchas vidas.
“Yo lo miraba como mi padre, era un buen ejemplo y protector conmigo, siempre me cuidaba”, manifestó entre lágrimas, Ruby, hermana del fallecido, quien portaba un pin sobre su pecho con la foto de este.
En marzo de 1978, la familia emigró a los Estados Unidos siguiendo a Pascual, el padre, que un año antes había dejado Tepalcatepec, Michoacán.
“Era un líder, los demás compañeros lo buscaban a él. Era inteligente, cuando estaba en el kinder, me decía: ‘mami, voy a aprender inglés rápido’. Y lo logró en tres meses”, re-cordó Martha, madre del occiso.
El sueño de Fernández era comprar una moto y lo hizo realidad en 1999.
“Siempre estaba haciendo sus chistes, me amaba mucho, era el mejor papá”, afirmó Ivy (16 años), la hija mayor de ‘Chuy’, como lo llamaban de cariño en la familia; también procreó a Mía (10).
‘Zues’, como también era conocido entre sus amigos, tuvo en accidente en su motocicleta en septiembre de 2004. El centro médico Arrowhead, en Colton, le informó a la familia que tenía muerte cerebral.
Fernández no estaba registrado como donante de órganos. No obstante, representantes de la organización Done Vida se acercaron a los parientes; hablaron sobre el tema y sobre la oportunidad de ayudar a personas que estaban en espera de un trasplante.
“Nos miramos y dijimos: ‘eso es lo que queremos, vamos a donar sus órganos’. No fue difícil, por la clase de persona que era mi hermano. Si te conocía o no, él te ayudaba. Era generoso y servicial”, añadió Ruby.
De acuerdo a estadísticas de esta organización, el 60% de los donantes son casos donde los familiares deciden ofrecer los órganos del ser querido fallecido.
“Eso me ayudó a registrarme como donante, yo les hablo a mis amigos sobre la importancia de regalar vida”, agregó Ruby, ahora embajadora de Done Vida, título que dan a los voluntarios que sensibilizan a la comunidad sobre esta necesidad.
Gracias a los órganos de Fernández, se les pudo realizar trasplantes a cinco personas que estaban en espera de riñones, corazón, hígado e intestino delgado. Tres de ellas todavía viven, aunque esta familia no ha tenido contacto con ellos.
“Me hace falta, no lo he superado, pero me siento muy orgullosa de él. A pesar de que han pasado ocho años de su muerte, mira lo que nos trae todavía”, dijo la madre.
swjimenez@hoyllc.com





