Menores a la defensiva
Selene Rivera | 8/28/2012, 9 a.m.
Son clases sumamente importantes en el desarrollo de un menor. Pero no tienen nada que ver con las matemáticas, nutrición o lectura, sino con evitar raptos y protegerse de personas que quieran hacerles daño.
El Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles y personal del Departamento de Parques y Recreaciones imparten el curso RadKIDS (Resiste la Agresión Defensivamente) a todos los menores de 8 a 12 años de edad en seis parques del condado.
“La enseñanza que le proporcionamos a los menores es vital en estas comunidades plagadas de violencia, pandillas y drogadicción”, dice Libria Carter, agente del Sheriff que imparte las clases en el sur centro de Los Ángeles.
“Aquí vienen los menores y durante las clases nos cuentan cómo al salir a la calle, a unos escasos pasos de sus hogares e inclusive del parque, se encuentran con pandilleros, gente alcoholizada o drogada”, sigue Carter. “Estos niños deben aprender a cuidarse de todos los peligros”.
RadKIDS se inició en junio, y desde entonces se han graduado de allí más de 250 estudiantes.
El programa de 40 horas les enseña a los niños a identificar los peligros y responder a ellos en la calle, la escuela e inclusive su hogar.
“Les explicamos con diferentes actividades a escapar o responder a la violencia, la agresión sexual y el rapto”, precisa Carter.
Al inicio de las clases, los estudiantes empiezan con unos breves ejercicios de defensa personal y después continúan con instrucciones sobre cómo y cuándo usar el número de emergencias 911.
También se les explican las razones por las cuales no deben hablarle a extraños, acercarse a los conductores de vehículos que los llamen o abrir las puertas de sus hogares a personas que no conocen.
Al avanzar las clases, “a los niños se les habla de no aceptar bebidas o dulces de desconocidos, las consecuencias de aceptar y/o consumir alcohol... Y con esto les enfatizamos que no deben dejarse tocar en su partes privadas por desconocidos, maestros o hasta familiares. Si esto sucede, les dejamos saber que deben avisarle a un adulto de confianza”, dice Carter.
Las clases se extienden a los procedimientos que los menores deben tomar al ser agredidos por sus compañeros en la escuela y lo importante de no jugar con armas de fuego, aparatos eléctricos, cuchillos y cualquier otro objeto peligroso.
“Lo más importante de este programa es que cuando los niños vienen aquí por primera vez, son tímidos y callados, pero después de unas sesiones se muestran más abiertos, menos temerosos, más seguros de sí mismos y con poder de defenderse”, retoma Carter.
Un día antes de su graduación, los menores toman un examen donde se les pone a prueba de todo lo que han aprendido a través de un simulacro donde los agentes del Sheriff posan como desconocidos o les presentan situaciones peligrosas que tienen que resolver.
El programa es un modelo de la organización sin fines de lucro RadKids, que en 1998 empezó a entrenar a diferentes agencias en toda la nación sobre cómo impartir las clases en los vecindarios en que se encontraban.
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