Causas que terminaron en los disturbios aún continúan, señalan analistas
El peor disturbio en Los Ángeles cumple dos décadas y falta mucho por lograr, añaden
4/29/2012, 3:44 p.m.
“Todavía recuerdo cuando el juez dictaminó el veredicto final: No culpables en todos los cargos” Lo que pasó, exclama la periodista Karen Slade, “es que se originó una fuerte ira en la comunidad afroamericana porque los cuatro policías acusados de haber golpeado brutalmente a Rodney [King] no iban a ser castigados, lo que terminó en la peor violencia civil en la historia de Los Ángeles”.
Slade, vicepresidente de la estación de radio KJLH, formó parte del panel de invitados en un foro sobre los disturbios de 1992 en Los Ángeles, patrocinado por el Departamento de Periodismo de la Universidad Estatal de California en Northridge. También participaron Jin Ho Lee de Radio Korea, Rubén Tapia de Radio Bilingüe/KPFK y K.W. Lee de The Korea Times.
Slade relató que transmitía en vivo el juicio y tras haber escuchado el fallo a favor de los oficiales, no le sorprendió los disturbios porque presentía que eso iba a pasar. “Entraban llamadas cada segundo a la cabina de personas que reclamaban, algunos con mucho coraje, otros lamentaban lo sucedido y de gente asustada, al mismo tiempo que se oían sirenas, explosiones y gritos en las calles”.
“Decidí mejor mandar a mi equipo a casa por su seguridad y sólo me quedé yo y el operador de controles para seguir transmitiendo en vivo, sin descansar, por tres días durante los disturbios”, agregó.
Jin Ho Lee, director ejecutivo de noticias, confesó que la comunidad coreana también estaba ansiosa de saber el veredicto, pero nadie tenía la menor idea de lo que iba a acontecer. “Le dije a la gente que me llamaba que cerrara sus negocios y abandonara el área cuando empezó la violencia”.
Ho Lee señaló que las tensiones se agraviaron, cuando empezó a recibir llamadas de personas que eran testigos de peores sucesos en diferentes partes de la ciudad. “Gritaban los comerciantes: mi tienda está en llamas” “Fueron días salvajes; más allá de nuestra imaginación”, agregó.
"La gente no recibía respuesta alguna por parte de la policía o los bomberos. Nos pidieron que llamáramos a las autoridades pero tampoco obtuvimos ninguna contestación. Así que dejamos las líneas abiertas toda la noche” añadió.
Causas
El sur centro de Los Ángeles, dijo Ho Lee, “ha sido una zona muy descuidada económicamente, sin muchas escuelas, con pocos parques, con altos niveles de violencia y pobreza, abandonada por el Gobierno de la ciudad”.
“La marginación por la falta de trabajo y programas sociales contribuyeron además a que la gente saqueara tiendas y casas, dañando propiedades privadas, terminando en comercios, viviendas y departamentos hecho cenizas”, agregó.
Slade relató que la forma como los oficiales arrestaban a presuntos sospechosos afroamericanos los hacían ver como los verdaderos criminales, ya sea porque eran víctimas de perfil racial o se asumía que eran los delincuentes sin previas averiguaciones. “La policía no seguía los protocolos adecuados para arrestar a sospechosos”, añadió. “Había un alto nivel hostilidad por parte de las autoridades”.
Otra de las causas, enfatizó Slade, “fue la segregación de grupos minoritarios en una parte de la ciudad que originó tensiones y violencia racial entre los afroamericanos, asiáticos y latinos”.







