Eliminación de EE.UU.: ¿A quién culpar?
Tras la eliminación olímpica de EE.UU. algunos señalan a los porteros, unos al D.T.
Eduard Cauich | 4/2/2012, 6:43 p.m.
Han pasado ya dos semanas desde la eliminación de Estados Unidos de los Juegos Olímpicos de Londres y el futbol estadounidense se sigue preguntando: ¿A quién se debería de culpar por la eliminación de Estados Unidos en la fase de grupos del torneo preolímpico?
Con jugadores con bastante experiencia en la Major League Soccer como Jorge Villafaña (Chivas USA), Juan Agudelo (New York Red Bulls), Break Shea (FC Dallas), Freddy Adu (Philadelphia Union) y Terrence Boyd, quien milita en el Borussia Dortmund de Alemania, Estados Unidos quedó instalado en un grupo que parecía accesible junto a El Salvador, Cuba y Canadá.
El conjunto de Caleb Porter había vencido 2-0 a México antes del Preolímpico y todo parecía que las cosas iban a ser de color de rosa para la Sub-23 de EE.UU. Sin embargo, de ese equipo que venció a México, Agudelo sufrió una lesión de menisco en el primer partido ante Cuba, que lo dejó fuera todo el torneo.
Josh Gatt, un versátil jugador que estuvo también ante México, fue llamado por su equipo de Noruega, el Molde, tras sufrir varias bajas de jugadores por lesión.
Quizás las ausencias de Agudelo y de Gatt tuvieron algo que ver en la eliminación pero también se ha culpado al entrenador.
A Porter, un respetado entrenador a nivel colegial y varias veces campeón nacional con Akron, se le juzga por tener poca experiencia como entrenador de un equipo nacional con la responsabilidad de competir en un torneo internacional.
Al entrenador se le criticó por la derrota sufrida ante Canadá en el segundo encuentro de la fase de grupos pero especialmente por dejar jugar a su portero Bill Hamid, del D.C. United, cuando este sufrió una lesión al minuto 29, un factor claro en el segundo gol de los salvadoreños.
Pero el fin del sueño estadounidense ocurrió cuando Sean Johnson, el arquero suplente, no pudo detener un disparo de media distancia de Jaime Alas en los últimos segundos, y resultó en la eliminación.
Ahora se buscan responsables. ¿Será que Porter no tuvo a los mejores jugadores en esta Sub-23? ¿Será que está Sub-23 no tuvo al mejor entrenador? ¿Será que Jurgen Klinsmann se equivocó en la selección del entrenador?
“[Porter] ha hecho un trabajo excelente. Pensó mucho tiempo en cada jugador que seleccionó. Creo que le espera un gran futuro a este entrenador”, declaró Klinsmann al defender al seleccionador juvenil, a quien él mismo eligió.
“Es importante ver que estamos en el camino correcto en términos del estilo de juego”, indicó el técnico alemán.
Por su parte, Bruce Arena, técnico del Galaxy y ex técnico de la selección mayor, así como de la selección olímpica, dijo que el problema es profundo y que el futbol estadounidense necesita de un cambio mayor.
“Necesitamos tener un nuevo liderazgo, una manera fresca de hacer las cosas”, dijo Arena.
“Usualmente es un nuevo entrenador. Pero a lo mejor es hora de un nuevo liderazgo, nuevos conceptos para hacer las cosas bien”, agregó.
Además de que Porter fue elegido por Klinsmann para liderar el conjunto Sub-23, el alemán también eligió a Tab Ramos para estar a cargo del conjunto Sub-20, el cual el año pasado no pudo clasificar al Mundial Sub-20 después de acudir a esa justa en los últimas siete ediciones.
El Presidente de la Federación de Futbol de Estados Unidos, Sunil Gulati, corrió en el 2006 a Arena de la dirección técnica de la selección nacional, después de la eliminación en el Mundial de Alemania. La primera elección de Gulati para tomar el cargo de la selección en ese entonces era Klinsmann, aunque no pudo contratarlo y en su lugar obtuvo a Bob Bradley, con quien ganó la Copa Oro 2007 y llegó a la final de la Copa Confederaciones en 2009, y llegó a la segunda ronda del Mundial 2010.
“Hemos sido la selección con más presentaciones en las Olimpiadas así que es un fracaso grande”, reconoció Gulati.
“No pueden medir el éxito siempre en resultados”, dijo Porter tras la derrota. “Algunas veces tienes que dar prioridad a ganar menos para poder jugar mejor”, agregó.
En Estados Unidos, un país ganador por naturaleza, se está acabando la paciencia.








